CARTA ABIERTA A LEANDRO ROMAGNOLI
Vamos, Pipi. ¡Decime vos! ¿A quién le creo? ¿A las noticias, que buscan disfrazarse de primicias para atraer al público? ¿A las voces, que te criticaron años sin ver realmente todo lo que lograste? ¿A los desalmados, que por despecho, quisieron condenarte al retiro por un simple error? ¿O al brillo de tus ojos, cómplices de las lágrimas de pena y gloria?
Vamos, tatuado. Escuchá tu corazón; ese que golpea bien fuerte a cada segundo aquel escudo que se escurre entre tus dedos, como si fuera el mismísimo órgano que te mantiene en pie. Te pide que te quedes, que no te vayas, porque este es tu hogar. Se aturde, perdido entre miles de voces que entonan con orgullo tu nombre, y late, siguiendo el ritmo de los bombos que siempre musicalizaron tu presencia.
Sabés de qué te hablo, porque sos el caudillo que en cada generación deja un recuerdo. Años atrás, enamoraste al mundo con tus gambetas, mientras hacías bailar esos lienzos agigantados y tu melena rebelde se despeinaba con el viento; supiste volver, para enseñarle a los adolescentes que encantaste con tu leyenda escrita sobre el verde césped, que los héroes no existen sólo en cómics; y no dudes, que vas a ser la musa que inspire el futuro inmortalizando tu magia para que tu historia sea eterna.
¿Cómo soñar a lo grande si el máximo exponente se ausenta? ¿Cómo explicarles a los purretes que se calzan los botines y se cuelgan del alambrado buscando al conductor dentro de la cancha, que su referente ya no estará a pocos metros suyo? ¿Cómo contarle a los ajenos lo que es el amor, siendo vos el significado más acertado, ya que apareciste con tu instinto de Cuervo, cuando el espíritu era el único capaz de cambiar la historia? Quizás los interrogantes sean muchos, pero no más que las almas que llenas de orgullo proclaman tu nombre mientras sus manos quedan rojizas de tantos aplausos. A lo mejor, la incertidumbre sea enorme, pero jamás podrá superar la inmensidad del profundo cariño que sembraste en cada uno de nosotros.
Giuliana Pasquali
@giulipsl
