viernes, 28 de octubre de 2011

SUSPENDIDO

Debido al acto de violencia ocurrido el día miércoles contra el zaguero central azulgrana, Jonathan Bottinelli, el partido de San Lorenzo frente a All Boys, encuentro que había sido programado el próximo domingo a las 16hs en el Nuevo Gasómetro, fue suspendido.
El plantel se entrena por el momento en el Hindú Club, donde hoy por la tarde, Asad dio su conferencia de prensa. Volverían a Ciudad Deportiva el lunes por la mañana.
El próximo partido en mente del conjunto de Boedo, sería contra Olimpo en Bahía Blanca, el viernes 4 de noviembre con horario a confirmar.


Giuliana Pasquali
QUEREMOS CAMBOYANOS, QUEREMOS MATADORES

De esta manera, expresó su enojo la gente de San Lorenzo el martes en el Viaducto, luego de la dura derrota ante Arsenal. La platea despidió al plantel con insultos, y algunos cantos pidiendo la renuncia del actual DT, Omar Asad.
Entre ellos, se pudo destacar la voz de un plateista que criticaba a Jonathan Bottinelli. El zaguero central decidió responderle a aquel hincha, pero no lo hizo de la mejor manera.



En el entrenamiento del día miércoles, un nuevo capítulo se presentó en Ciudad Deportiva. El plantel estaba realizando su práctica matutina, a puertas cerradas, como pidió el presidente Carlos Abdo la noche anterior.

Parece ser, que tres miembros de la “barra brava” asistieron al Nuevo Gasómetro, pudiendo entrar sin problemas, y tuvieron un intercambio de golpes con Bottinelli.
El jugador realizó inmediatamente su denuncia ante el Gremio de Futbolistas, y es muy posible su desvinculación con el club.


Giuliana Pasquali

jueves, 27 de octubre de 2011

¿QUIÉN GANÓ?

Es confuso que emplee este título respecto al partido que se llevó a cabo el martes en Sarandí, cuando San Lorenzo se enfrentó a Arsenal como visitante, siendo que el resultado fue negativo para el conjunto azulgrana, cayendo por 1 a 0. El partido lo ganó Boedo, porque la tribuna local estaba totalmente vacía, y los cantos desde los tablones no paraban de oírse.  
Desgano, inactividad, falta de creación e ingenio a la hora de las jugadas, ganas… ¿Qué más le falto al Ciclón? Identidad.
El equipo que venía bastante aliviado, por la última victoria ante Banfield en el Nuevo Gasómetro, tuvo una actitud para nada positiva en el último encuentro.
Al comienzo del partido, el grupo que ingresó al Viaducto desde el comienzo, parecía despertar expectativas en sus espectadores, pero luego comenzó a caer.
La actitud se perdió cerca de los 20 minutos de la primera parte, cuando un penal pareció presentarse frente a Leandro Romagnoli, el enganche cuervo; pero a lo lejos, el árbitro del partido, Pablo Lunati, afirmó que el juego debía continuar, y que no había ninguna falta.
Renegó la tribuna, el técnico y el jugador, pero instantáneamente el equipo cayó anímica y futbolísticamente.
En el segundo tiempo, llegando al cierre del partido, un ex azulgrana, de no muy buen pasado con la gente, convirtió un gol descontando para el equipo local, el cuál le aventajó seis puntos importantes en la tabla de promedios general al conjunto cuervo. Ya con un resultado difícil de remontar, el conjunto actualmente a cargo del Director Técnico Omar Andrés Asad dejó de lado sus ilusiones y perdió el partido.
El público, que no paró de cantar en ningún momento, no dejó pasar la situación y despidió al plantel con silbidos y algunos insultos.
Como si fuera poco, Gonzalo Bazán, quien últimamente había ganado la titularidad en el equipo profesional de San Lorenzo, sufrió un grave dolor en la rodilla. El primer diagnóstico que se dio, apuntaba un esguince. De todos modos, será evaluado a lo largo de la semana respecto a su presencia en la cancha el próximo domingo, cuando el Ciclón recibirá a All Boys para llevar a cabo un partido clave.

Giuliana Pasquali



miércoles, 19 de octubre de 2011

¡QUE GRITEN LOS CUERVOS!

Entre bombos y banderas, derrotas y golpes anímicos, el equipo de Omar Asad logró el triunfo, esta vez, en el Nuevo Gasómetro.
Luego de un partido sufrido, en el que todos los cuervos saltaban como siempre en la tribuna, llego la oportunidad: el gol de Salgueiro.
Parecía que el estadio iba a derrumbarse; increíble felicidad la de los hinchas, que hacía ya tiempo no cantaban victoria de local.
Lo cierto es que no fue un partido deslumbrante: muchos errores, falta de actitud, de identidad… y el Taladro se mostraba más fuerte. Pero en el segundo tiempo, algo motivó a los jugadores para que presionen un poco más y se mentalicen que los tres puntos eran claves.
¡El partido lo ganó la hinchada! Quienes no pararon de demostrar su fidelidad y amor por el club en ningún momento. La popular incentivaba a los espectadores de las plateas, quienes también alentaron todo el partido.
Ahora se respiran aires de felicidad y tranquilidad por Boedo, y el plantel volvió al trabajo dándose un respiro. 


Giuliana Pasquali