DE BOEDO AL MUNDO
Hoy cruzo los dedos. Y brindo. Y sueño. Alzo la copa, con más gusto que nunca, y elevo mi voz disfónica de festejos hacia el inmenso cielo azulgrana, para endulzar los oídos de Lorenzo, Mirko, Urso, Monti y nuestro querido cordero Telch que partió hace poco para alentar desde lo más alto junto al Nano Areán y el resto de la cuervada, que se reúne en Avenida La Plata cada fin de semana cuando juega el Ciclón.
Y mientras tanto, sigo recitando. Cada vez más fuerte, aunque mis cuerdas vocales se vean forzadas como quien defiende un resultado entregando todo hasta en los penales. Suena tan alto, que las palabras retumban en el Vaticano, ahí donde Francisco está orando por tercera vez para alcanzar el anhelo al que todos alguna vez nos abrazamos.
Pero aquellas dicciones que se vuelven pegadizas, como si fuera el canto de miles y miles de fieles, desde Agosto se escuchan en todo América, que hoy se rinde a los pies de San Lorenzo.
Sin embargo, el singular grito convertido en una nueva sinfonía entonada por millones, ahora enamoró Marruecos, donde un equipo de estrellas y fama, se apropió de la Copa que le pertenece a los discípulos del Papa, dejando atrás la esperanza de tantas almas, que si de algo saben, es de sufrimiento: las que escurren el gorrito y se envuelven en la bufanda, probando cábalas, buscando revertir lo que sucede dentro del verde césped. Que imploran, desean con fuerzas llamando a la mística. Que recuerdan dónde estaban hace poco más de dos años atrás, e inmediatamente irrumpen en llanto, dejando sus manos rojizas de orgullo y las voces en Marrakech donde los nativos sólo conocen el idioma por esos locos de fantasía que viajaron miles de kilómetros para acompañarte, como te juramos en los malos momentos.
Y la desilusión, lentamente se transforma en orgullo, porque conquistamos América y escoltamos al mejor del mundo, en una esfera terrestre donde algunos aún no entienden de utopías...
Por eso hoy cruzo los dedos. Y brindo. Y sueño. Alzo la Copa, con más gusto que nunca, por todo el tiempo que lo soñé. Le estampo un beso y le digo que pronto, nos volveremos a ver. Y la levanto, para que su resplandor de curvas plateadas permanezca en lo más alto, a dónde llegamos en este 2014.
Por esta razón, hoy cruzo los dedos. Y brindo. Y sueño. Por un 2015 lleno de gloria.
¡Salud, Cuervos!
Giuliana Pasquali
@giulipsl




