AZULGRANA TU CORAZÓN
Porque yo confié en vos, y no me fallaste;
continuaste siendo el mismo de siempre.
Te notaron distinto, quizás con más años, aunque
tu corazón siguió golpeando el escudo con sus fuertes latidos.
Y te creyeron vencido, destruido... Pero
demostraste que nunca vas a dejar de ser ese nene mimado al que la hinchada
conoció hace más de trece años.
A través de cada acto, confirmaste que la palabra
ídolo no es para cualquiera, pero que la merecés más que nadie.
Y sellaste tu vínculo con cada lágrima Cuerva que
se deslizó por tu rostro, mientras una gran multitud proclamó tu nombre en cada
ovación.
Ahí vas, volando cómo un héroe, con la Azulgrana
sobre la piel, aunque la lleves tatuada en el alma.
No tengo más por decirte... Simplemente, ¡gracias
por todo, Romagnoli!
Giuliana Pasquali

Vos sos la Romagnoli de la poesía
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