¡QUE GRITEN LOS CUERVOS!
Entre bombos y banderas, derrotas y golpes anímicos, el equipo de Omar Asad logró el triunfo, esta vez, en el Nuevo Gasómetro.
Luego de un partido sufrido, en el que todos los cuervos saltaban como siempre en la tribuna, llego la oportunidad: el gol de Salgueiro.
Parecía que el estadio iba a derrumbarse; increíble felicidad la de los hinchas, que hacía ya tiempo no cantaban victoria de local.
Lo cierto es que no fue un partido deslumbrante: muchos errores, falta de actitud, de identidad… y el Taladro se mostraba más fuerte. Pero en el segundo tiempo, algo motivó a los jugadores para que presionen un poco más y se mentalicen que los tres puntos eran claves.
¡El partido lo ganó la hinchada! Quienes no pararon de demostrar su fidelidad y amor por el club en ningún momento. La popular incentivaba a los espectadores de las plateas, quienes también alentaron todo el partido.
Ahora se respiran aires de felicidad y tranquilidad por Boedo, y el plantel volvió al trabajo dándose un respiro.
Giuliana Pasquali
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