CICLONAZO ATROZ
En el día de ayer, San
Lorenzo venció a River en el Nuevo Gasómetro, en un partido que se vivió
apasionadamente en las tribunas, pero la fiesta se quedó en Boedo al igual que
los tan anhelados tres puntos.
Antes que comenzara el
partido, el DT del Millo, Ramón Díaz debió irse expulsado tras haberse
retrasado en el ingreso del equipo al campo de juego. Sin embargo, no se quedó
callado y repudió el arbitraje (que fue bastante cuestionable) y se retiró
saludando únicamente al público visitante, dándole la espalda al público
Azulgrana, que en su mayor parte lo recibió con respeto por el título obtenido hace
seis años.
Otro regreso al
Bidegain que no pasó desapercibido, fue el de Jonathan Bottinelli, quien jugó
los 90 minutos pero no dejó de ser silbado ni un segundo, además de sentirse
inhibido con los cánticos, las banderas y algunos insultos, más allá de las
declaraciones que realizó en la semana, las cuales no le resultaron creíbles a
la gente.
Así también, Cristian
“el Lobo” Ledesma (integrante del plantel campeón en el Clausura) volvió al
Gasómetro luego de años, pero fue inadvertido ya que la atención del público se
centraba en el ex Sampdoria.
Con esta introducción,
la pelota empezó a rodar en el verde césped de un Gasómetro que desbordaba de
gente revestida en esa alegría que los Cuervos esperaban hace tiempo, ya que a
los 42 segundos del primer tiempo un remate de Denis Stracqualursi que rosó el
palo del arco que defendía Marcelo Barovero, terminó en gol.
Tal es así, que a los
19 minutos de la misma etapa, tras un tiro libre de Alan Ruiz, apareció Mauro
Cetto, quien lleva apenas tres partidos vistiendo la Azulgrana, con un gran cabezazo que logró que el Ciclón
se impusiera por 2 a 0. Dicho jugador, minutos más tarde intentó una inmejorable chilena después de un tiro de esquina pero se fue desviado por el travesaño
tras el rechazo del arquero de River.
Ya en el complemento,
manteniendo la misma diferencia, el público Cuervo, así también como el cuerpo
técnico, empezó a molestarse por el injusto arbitraje a cargo de Germán
Delfino, que dejó a los de Boedo con uno menos al expulsar a Gonzalo Verón por
doble amonestación, quien había ingresado minutos antes. Al ver esto, el DT
Juan Antonio Pizzi expresó su descontento y debió retirarse al igual que el entrenador de River antes de
empezar el partido.
Otra clara y controvertida situación, fue un dudoso offside en el que Julio Buffarini que al parecer
estaba habilitado, pero el árbitro no dudó en amonestarlo e invalidar la
jugada, que de todos modos, terminó en un remate desacertado. Sin embargo, los
de Núñez no lograron remontar el resultado por lo que la victoria quedó en
Boedo.
Cabe destacar que el
equipo tuvo una gran presentación, pero las figuras del partido fueron Juan
Mercier y Enzo Kalinski, por su entrega en cada jugada.
Hoy el plantel tendrá
el día libre y retornará a los entrenamientos mañana por la mañana, para
comenzar a prepararse de cara al próximo enfrentamiento que será ante Tigre en
el Nuevo Gasómetro el domingo 10 a partir de las 17hs, donde el DT no podrá
contar con Alan Ruíz ni Julio Buffarini por acumulación de amarillas.
Giuliana Pasquali
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