Hace 32 años, nacía un nuevo héroe, el portador y dueño de la #10
Azulgrana, Leandro Atilio Romagnoli.
Hijo de Atilio y Rita,
Leandro Romagnoli nació el 17 de Marzo del año 1981. Es popularmente conocido
como “Pipi”, ya que en un intento erróneo de su hermana Natalia por pronunciar
su nombre, se le adjudicó este apodo que luego lo marcaría para toda su vida.
De chico, se juntaba en
Franja de Oro a jugar con sus amigos, donde “Toto” Berg lo descubrió y lo llevó
a San Lorenzo de Almagro, para dar comienzo a esta gran trayectoria empapada de
talento.
Tal es así, que el 13
de Diciembre de 1998 debutó oficialmente en dicho club, con Oscar Ruggeri como
DT, en un encuentro ante Racing Club en condición de local, donde la Academia
triunfó 3 a 2; pero fue al año siguiente cuando heredó la 10 Azulgrana, dejando
en ella impregnado su nombre.
En el año 2001, ganó el
Torneo Clausura y la Copa Mercosur. Dicho año, también obtuvo la Copa Mundial
Juvenil Sub-20 tras haber sido convocado a la Selección Local por José Pekerman,
junto a otras grandes promesas.
Lamentablemente, en el
2002, participando de un amistoso ante Racing en Neuquén, sufrió la rotura de
ligamentos cruzados de su rodilla derecha, lo que lo marginó de las canchas por
cinco meses y medio. Sin embargo, al concluir con su recuperación ese mismo año
se convirtió en el indiscutido conductor de San Lorenzo, consiguiendo el
segundo título internacional del club, como lo fue la Copa Sudamericana,
estando Rubén Darío Insua como DT.
Por desgracia, al año
siguiente, el destino volvería a ponerlo a prueba ya que la misma rodilla
volvió a afligirlo con la misma lesión, alejándolo por ocho meses.
A fines del 2004, el
“Tatuado” fue transferido a los Tiburones Rojos de Veracruz (México) donde
permaneció hasta el 2006, para luego pasar al Sporting de Lisboa (Portugal),
donde consiguió cuatro títulos importantes como lo fueron la Copa Portugal
(2007 y 2008) y la Supercopa Portugal en los mismos años.
En el 2009, decidió
regresar al club que lo vio nacer, donde
permanece intacta su aura de ídolo. Debido a la crisis institucional y
futbolística que vivía dicha institución, y habiendo estado al borde del
abismo, jugó la Promoción en Junio del 2012, teniendo como entrenador a Ricardo
Caruso Lombardi, y consiguiendo la permanencia del Ciclón en Primera División.
El 11 de Agosto de ese
mismo año, por la segunda fecha del Torneo Inicial, en un enfrentamiento ante
Belgrano de Córdoba y en un repleto Mario Alberto Kempes de testigo, padeció
una rotura de ligamentos cruzados, esta vez, en la rodilla izquierda, pero ya
se encuentra en las últimas etapas de recuperación, para volver pronto a
demostrar su magia y continuar esta gran historia.
Y ahí vamos a estar todos, para ver como con su fantástica diestra
continúa escribiendo esta historia, desplegando su magia con su presencia
resplandeciente dentro de la cancha. Creo que ya no alcanzan las palabras para
agradecerle por todo o describirlo, así que simplemente… ¡Feliz cumple, ídolo
eterno!
Muy buenas tus palabras giuliana!
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