El pasado sábado, San
Lorenzo cayó como local ante Racing Club, en un partido que no sólo se jugó
dentro de la cancha, sino que también se vivió de forma sensacional desde las
tribunas.
A las 18.10hs de aquel
13 de abril, empezó a rodar la redonda en el Nuevo Gasómetro, que contaba con un
gran marco de gente en sus respectivas tribunas, quienes no dejaron de alentar
en ningún momento.
Dicho partido, pareció
comenzar de la mejor manera, ilusionando a más de uno que imploraba una
victoria Azulgrana. Tal es así que a los 6 minutos de la primera etapa, el
juvenil Héctor Villalba convirtió su primer gol oficial inclinando de modo inigualable
el marcador a favor del Ciclón. Pero 4 minutos después, la sonrisa se desdibujó
de cada rostro Cuervo ya que Bruno Zuculini estableció la igualdad para el
conjunto visitante.
A los 38 minutos de la
misma parte, el mediocampista Blanquiceleste volvió a concretar favoreciendo
así al elenco dirigido tácticamente por Luis Zubeldía.
Ya en el complemento,
el árbitro Sergio Pezzotta dio inicio a la segunda fase, en la que Ángel Correa
ingresó en reemplazo de Julio Buffarini a los 11 minutos. Ocho minutos más
tarde, Rodrigo De Paul consolidó la victoria parcial sobre San Lorenzo marcando
el tercer gol de la Academia en el partido.
En ese preciso instante,
tras una serie de cuestionamientos o bien reproches realizados por el público
Santo hacia el DT, comenzó a oírse coreado por la gente el nombre de Leandro
Romagnoli, seguido de una ovación al haberse recuperado de aquella lesión que
lo marginó de las canchas por ocho largos meses, soñando con ver su magia
iluminar el estadio entre tanta mediocridad.
Sin embargo, el cuerpo
técnico ignoró aquella petición que parecía tomar más fuerza a cada segundo que
transcurría del encuentro. Por ese motivo, a los 28 del último tiempo, el “Pipi”
entró reemplazando a Gonzalo Prósperi, quien al igual que Franco Jara no podrá
estar presente frente Arsenal por haber acumulado cinco amonestaciones.
De todos modos, el tan ansiado
regreso no fue como todos esperaban, ya que además de que el cambio y el
contexto no eran apropiados, a los 31 minutos, Luciano Vietto cerró el marcador
anotando el cuarto gol a favor de Racing.
Con este resultado, los
de Boedo alzaron su voz al cielo con varias voces fusionadas en una misma, expresando
en un grito de pasión la fidelidad y el cariño que cada uno siente por San
Lorenzo, mientras las lágrimas caían tristemente por sus rostros de desilusión.
Bajo comentarios de una
gran incertidumbre sobre la continuidad de Juan Antonio Pizzi al frente del
equipo, el plantel retomó esta mañana los entrenamientos en Ciudad Deportiva
para intentar revertir la imagen frente a Arsenal el próximo domingo en el
Viaducto.
Giuliana Pasquali
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